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TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO

 

El trastorno de estrés postraumático está incluido dentro de los trastornos de ansiedad. Pueden sufrirlo personas que han experimentado de forma brusca sucesos aversivos, no habituales, como por ejemplo: agresiones sexuales, efectos de las guerras, accidentes, catástrofes……

 

Hay que tener presente que este trastorno pueden padecerlo no sólo las personas que han estado expuestas directamente a estos sucesos, sino también aquéllas que han sido testigo de una agresión física o una amenaza para la vida de uno mismo o de otra persona y cuando se experimenta una reacción emocional de miedo intenso, horror o indefensión.

 

“los sentimientos de culpa existentes derivan de la atribución sesgada de lo ocurrido a los errores cometidos por la victima o a la omisión de las conductas adecuadas. Esta autoinculpación puede dañar seriamente la autoestima de los pacientes y dificultar la readaptación emocional posterior (Foa y Riggs, 1954)”.

 

 

Características principales de este trastorno son:

 

Las victimas reviven intensamente o agresión o experiencia vivida en forma de pesadillas, recuerdos e imágenes constantes e involuntarios.

 

Tienden a evitar o a escaparse de aquéllos lugares o situaciones que asocian al hecho traumático.

 

Presentan sobresalto exagerado que se manifiesta en dificultades de concentración, irritabilidad, y especialmente en problemas para conciliar el sueño.

 

 

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DEL DSM-IV PARA EL TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO.

 

A. La persona ha estado expuesta a un acontecimiento traumático en el que han existido 1 y 2:
1. la persona ha experimentado, presenciado o le han explicado uno (o más) acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás
2. la persona ha respondido con un temor, una desesperanza o un horror intensos. Nota: En los niños estas respuestas pueden expresarse en comportamientos desestructurados o agitados.

 

B. El acontecimiento traumático es reexperimentado persistentemente a través de una (o más) de las siguientes formas:
1. recuerdos del acontecimiento recurrentes e intrusos que provocan malestar y en los que se incluyen imágenes, pensamientos o percepciones. Nota: En los niños pequeños esto puede expresarse en juegos repetitivos donde aparecen temas o aspectos característicos del trauma
2. sueños de carácter recurrente sobre el acontecimiento, que producen malestar.
Nota: En los niños puede haber sueños terroríficos de contenido irreconocible.
3. el individuo actúa o tiene la sensación de que el acontecimiento traumático está ocurriendo (se incluye la sensación de estar reviviendo la experiencia, ilusiones, alucinaciones y episodios disociativos de flashback, incluso los que aparecen al despertarse o al intoxicarse). Nota: Los niños pequeños pueden reescenificar el acontecimiento traumático específico.
4. malestar psicológico intenso al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático.
5. respuestas fisiológicas al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático.

 

C. Evitación persistente de estímulos asociados al trauma y embotamiento de la reactividad general del individuo (ausente antes del trauma), tal y como indican tres (o más) de los siguientes síntomas:
1.esfuerzos para evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el suceso traumático.
2. esfuerzos para evitar actividades, lugares o personas que motivan recuerdos del trauma.
3. incapacidad para recordar un aspecto importante del trauma.
4. reducción acusada del interés o la participación en actividades significativas
5. sensación de desapego o enajenación frente a los demás.
6. restricción de la vida afectiva (p. ej., incapacidad para tener sentimientos de amor).
7. sensación de un futuro desolador (p. ej., no espera obtener un empleo, casarse, formar una familia o, en definitiva, llevar una vida normal).

 

D. Síntomas persistentes de aumento de la activación (arousal) (ausente antes del trauma), tal y como indican dos (o más) de los siguientes síntomas:
1. dificultades para conciliar o mantener el sueño
2. irritabilidad o ataques de ira
3. dificultades para concentrarse
4. hipervigilancia
5. respuestas exageradas de sobresalto.

 

E. Estas alteraciones (síntomas de los Criterios B, C y D) se prolongan más de 1 mes.

 

F. Estas alteraciones provocan malestar clínico significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.


Especificar si:

Agudo: si los síntomas duran menos de 3 meses Crónico: si los síntomas duran 3 meses o más.

Especificar si:

De inicio demorado: entre el acontecimiento traumático y el inicio de los síntomas han pasado como mínimo 6 meses.



NOTA IMPORTANTE:
Es importante recordar que no debe, ni puede usted autodiagnosticarse. Únicamente un profesional cualificado tiene los conocimientos suficientes para hacerlo. Si Vd, se siente identificado con los síntomas, debe acudir a un profesional para someterse a tratamiento en las mejores condiciones de rigor y fiabilidad.

 


 

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