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HIPOCONDRÍA

 

La Hipocondría, se encuentra incluida dentro de los trastornos somatoformes. La característica común a este grupo de trastornos es “la presencia de síntomas físicos que sugieren una enfermedad médica y que no son explicados completamente por ésta, por los efectos directos de una sustancia psicoativa, o por otro tratorno mental (p.ej. un trastorno de pánico)”.

El característica nuclear que define a la hipocondría es el miedo o creencia de estar sufriendo una enfermedad grave a partir de la interpretación errónea de los síntomas corporales.

Los síntomas deben causar un malestar clínicamente significativo o un deterioro social, laboral, o de otras áreas de funcionamiento de su vida.

Para poder diagnosticar a un paciente de hipocondría es necesario que presente los síntomas al menos durante seis meses y es importante asegurarse que no sufra ninguna enfermedad real.

La hipocondría es un trastorno relacionado, en la mayoría de los casos, con la ansiedad y el síntoma más frecuente es la preocupación excesiva por la enfermedad, así como la creencia érrorea de encontrarse enfermo. Así, podemos detectar a una persona hipocondriaca cuando apreciamos en ella la meditación constante sobre los síntomas de una enfermedad, ya sean reales o imaginarios. En ocasiones, esta obsesión es de tal dimensión que el afectado se puede provocar auténticos síntomas físicos, como la aceleración de los latidos del corazón o disfunciones digestivas. Además, el hipocondríaco examina sus propias funciones biológicas de forma regular e incluso obsesiva. Por ello, se toma el pulso, la temperatura o la tensión arterial, numerosas veces al día, y analiza la cantidad y la composición de los alimentos que va a ingerir.

 

Modelo explicativo para la Hipocondría

 

Criterios diagnósticos del DSM-IV para la Hipocondría.

A. Preocupación y miedo a tener, o la convicción de padecer, una enfermedad grave a partir de la interpretación personal de síntomas somáticos.

B. La preocupación persiste a pesar de las exploraciones y explicaciones médicas apropiadas.

C. La creencia expuesta en el criterio A no es de tipo delirante (a diferencia del trastorno delirante de tipo somático) y no se limita a preocupaciones sobre el aspecto físico (a diferencia del trastorno dismórfico corporal).

D. La preocupación provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

E. La duración del trastorno es de al menos 6 meses.

F. La preocupación no se explica mejor por la presencia de trastorno de ansiedad generalizada, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de angustia, episodio depresivo mayor, ansiedad por separación u otro trastorno somatomorfo.

Especificar si:

Con poca conciencia de enfermedad: si durante la mayor parte del episodio el individuo no se da cuenta de que la preocupación por padecer una enfermedad grave es excesiva o injustificada.

 

NOTA IMPORTANTE:
Es importante recordar que no debe, ni puede usted autodiagnosticarse. Únicamente un profesional cualificado tiene los conocimientos suficientes para hacerlo. Si Vd, se siente identificado con los síntomas, debe acudir a un profesional para someterse a tratamiento en las mejores condiciones de rigor y fiabilidad.

 


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